Encantadora casa de huéspedes en una granja de montaña del siglo XVIII con piscina y mirador en lo alto de un acantilado. Esta encantadora casa de huéspedes, situada en una masía del siglo XVIII en la sierra de Prades, se encuentra a 14 km del Real Monasterio de Santa María de Poblet y a 17 km de la carretera N-240. Las habitaciones, sencillas y rústicas, disponen de conexión Wi-Fi y baño privado. Todas ofrecen vistas a la montaña y/o al jardín. Los amplios terrenos cuentan con un jardín con piscina y tumbonas, además de bosques, un mirador en lo alto de un acantilado y un río. También hay un salón con paredes de piedra vista y chimenea. Se ofrecen excursiones guiadas. Se sirven desayunos, almuerzos tipo picnic y cenas, y hay aparcamiento.
Britt
hace 6 díasSfeervolle locatie met veel karakter. We hebben een geweldige tijd gehad, de kamers zijn super schoon en de omgeving is prachtig. Je komt er tot rust met een goed glas wijn, duik in het zwembad en wandeling in de natuur. De inrichting is doordacht tot in elk detail en de maaltijden worden met liefde bereid met lokale producten en groente uit de eigen moestuin.
Dank aan Ana, Sandra & Cristofer maar ook een speciale dank aan hond Piga die ons tijdens een wandeling vergezeld heeft tijdens een van onze hikes. We komen graag nog eens terug!
L
Hace un mesExperiència de 10! Un indret increïble on et fan sentir com a casa. Recomanacions i àpats boníssims.
Mariela Ortiz
Hace un mesImposible definir una sola cosa que nos haya encantado por que realmente todo fue de 10, servicio, instalaciones, descanso, desconexión todo. Álvaro, Ana, Sandra, Cristofer y su chef. Todo el personal muy atentos, lo que más nos encantó fue el trato y el ambiente familiar. Sin duda recomendamos y repetiremos, literal nos hicieron sentir como invitados en su casa. GRACIASSSSS 😍
Marta
Fecha de edición: Hace un mesÉramos un grupo de 8 personas con una reserva para un fin de semana en 4 habitaciones. Lamentablemente, unos días antes de la entrada, un familiar cercano de uno de los asistentes enfermó gravemente, lo que obligó a dos personas del grupo a desplazarse de urgencia a Extremadura. Informamos de la situación en cuanto lo supimos para intentar encontrar una solución, ya que finalmente, estas dos personas no pudieron venir debido al fallecimiento de este familiar. Ante esta situación tan excepcional e imprevisible, hablamos por teléfono con el alojamiento antes de ir (el resto de familiares también lo comentaron allí en persona cuando se hospedaron), y les explicamos la situación con ánimo de buscar alguna alternativa, como un cambio de fechas o cualquier otra solución para estas dos personas que finalmente no pudieron hospedarse.
Sin embargo, la respuesta fue completamente inflexible. No mostraron ninguna disposición para llegar a un acuerdo ni ofrecieron ninguna alternativa, y finalmente tuvimos que pagar el importe íntegro de una habitación que no se ocupó, cuando las otras 6 personas del grupo si se hospedaron, ocuparon 3 de las 5 habitaciones y además consumieron otros servicios de la casa durante el fin de semana.
Entendemos que existen unas condiciones de reserva, pero también creemos que, ante circunstancias tan delicadas como el fallecimiento de un familiar cercano y de esta forma tan repentina, se espera un mínimo de empatía y voluntad para encontrar una solución. Y más, cuando no se canceló en ningún momento la reserva, si no que de 8 personas se acabaron alojando 6. Resulta decepcionante que un establecimiento que promueve la tranquilidad y el bienestar haya gestionado una situación así con tan poca sensibilidad.
Por último, habéis editado la reseña 5 veces, vuestra primera respuesta fue dejarme de mentirosa diciéndome que borrase la reseña porque me había confundido de sitio y ahora resulta que lo recordáis perfectamente? Vuelvo a repetir que no avisamos el día de antes, y que 6 de los 8 miembros se hospedaron y se gastaron dinero durante todo el finde semana ocupando más de la mitad de vuestras habitaciones. Yo creo que la solución correcta no debería haber sido cobrar el importe íntegro de esa habitación dadas las circunstancias, propusimos un cambio de fecha o alguna otra solución. No aceptamos vuestras condiciones, pero desde la otra punta, en medio de un entierro, como podréis comprender no nos quedó otra.
Francesc Garcia
Fecha de edición: Hace un mesHem passat un cap de setmana magnífic a Mas de l'Arlequí. Buscàvem desconnectar de l'estrès del dia a dia i hem trobat pau, natura, silenci i una hospitalitat excepcional.
L'Anna i l'Álvaro són uns amfitrions extraordinaris. Es nota que estimen el que fan i que gaudeixen compartint aquest racó tan especial. Ens va encantar l'excursió que vam fer amb ells i escoltar l'Álvaro parlar d'astronomia; transmet una passió que t'encomana.
Vam viatjar amb el nostre gos Sunny i el van acollir com un hoste més. Per a nosaltres això té molt valor, perquè no sempre és fàcil trobar llocs que siguin realment dog friendly.
A més, coincidia amb el meu aniversari i van tenir diversos detalls que ens van fer molta il·lusió. Són aquestes petites coses les que converteixen una bona estada en una experiència que recordes.
Com a comentari constructiu, i precisament perquè l'experiència ha estat excel·lent, crec que estaria bé especificar amb més precisió quins productes són realment artesans o de petits productors locals. No és una qüestió de qualitat, ja que tot el que vam consumir ens va agradar, sinó de coherència amb l'autenticitat que transmet la resta de l'experiència.
Marxem amb molt bons records, profundament agraïts i amb ganes de tornar. Gràcies per tot.