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El Molí d'en Pau – La esencia de Mallorca en el plato
Crítica gastronómica – Una mesa mallorquina de verdad
En una isla donde el turismo ha diluido demasiadas veces la identidad culinaria local, El Molí d'en Pau resiste con dignidad y talento. Aquí no hay concesiones, no hay trampa: solo cocina mallorquina auténtica, ejecutada con mimo y con el tiempo que merece.
La cocina lenta como filosofía
El plato que lo dice todo es la costilla de buey cocida durante 17 horas al vino. Diecisiete horas — no es un capricho, es una declaración de intenciones. La carne, rendida y profundamente sabrosa, se deshace con una suavidad que ningún atajo podría jamás conseguir. Los jugos del vino la envuelven con una riqueza redonda y compleja. Es el tipo de plato que recuerda por qué la cocina lenta es, ante todo, un acto de respeto hacia el producto.
El mar y la huerta bien casados
El bacalao sobre cama de espinacas demuestra que la casa domina igualmente el equilibrio entre mar y tierra. La suavidad terrosa de las espinacas contrasta con la intensidad salina del bacalao con una elegancia que no es fruto del azar sino de una cocina que conoce su oficio.
El cordero al horno, fiel a la tradición
El cordero al horno cierra el cuadro con nobleza. Dorado, jugoso, fiel a la gran tradición mallorquina — ese tipo de plato que uno encuentra cada vez menos y que aquí se honra como se merece.
Our hotel was closed for dinner on Sunday. They kindly made a reservation for us at this restaurant. When we arrived, they said they didn’t have a reservation for us. I told him I had an email confirmation. The host went back to talk to another person and he came back saying he didn’t have a reservation for us but could allow us to stay just this time. Out of about 17 tables outside, only four were occupied. We placed our order for dinner, water and wine. The water came, then the appetizers but no wine. Other tables were seated after us and had their wine immediately. When the croquettes arrived, I asked what type of meat was inside. The waiter did not know. I have an allergy so asked him to check. He finally came back and let us know what was in the coquette. Still no wine and the waiter never came back at all for the rest of the dinner. I had to ask a lovely busser about the wine. She brought it to us finally after we were sitting for about 30 minutes. Someone else brought the food and finally removed the dishes. The paella was extremely salty, and the meat was basically gristle. I would not recommend this restaurant. The treatment we received was terrible compared to the other guests. I even showed the host our reservation after being seated and he put his hands up saying he didn’t know.
We actually have never been treated like this in a restaurant. We go out in a regular basis and are very polite people. We didn’t complain but felt so poorly treated.
Angela Migliozzi
una semana atrásLocation molto suggestiva e cibo di buona qualitá. Il frito mallorquín ottimo e anche la paella molto buona.
Delfrance Ribeiro
una semana atrásEl Molí d'en Pau – La esencia de Mallorca en el plato
Crítica gastronómica – Una mesa mallorquina de verdad
En una isla donde el turismo ha diluido demasiadas veces la identidad culinaria local, El Molí d'en Pau resiste con dignidad y talento. Aquí no hay concesiones, no hay trampa: solo cocina mallorquina auténtica, ejecutada con mimo y con el tiempo que merece.
La cocina lenta como filosofía
El plato que lo dice todo es la costilla de buey cocida durante 17 horas al vino. Diecisiete horas — no es un capricho, es una declaración de intenciones. La carne, rendida y profundamente sabrosa, se deshace con una suavidad que ningún atajo podría jamás conseguir. Los jugos del vino la envuelven con una riqueza redonda y compleja. Es el tipo de plato que recuerda por qué la cocina lenta es, ante todo, un acto de respeto hacia el producto.
El mar y la huerta bien casados
El bacalao sobre cama de espinacas demuestra que la casa domina igualmente el equilibrio entre mar y tierra. La suavidad terrosa de las espinacas contrasta con la intensidad salina del bacalao con una elegancia que no es fruto del azar sino de una cocina que conoce su oficio.
El cordero al horno, fiel a la tradición
El cordero al horno cierra el cuadro con nobleza. Dorado, jugoso, fiel a la gran tradición mallorquina — ese tipo de plato que uno encuentra cada vez menos y que aquí se honra como se merece.
Ferdi Schuh
2 semanas atrásSehr gutes Essen und ein wirklich süßer Ort, jederzeit wieder
Jiller B
2 semanas atrásOur hotel was closed for dinner on Sunday. They kindly made a reservation for us at this restaurant. When we arrived, they said they didn’t have a reservation for us. I told him I had an email confirmation. The host went back to talk to another person and he came back saying he didn’t have a reservation for us but could allow us to stay just this time. Out of about 17 tables outside, only four were occupied. We placed our order for dinner, water and wine. The water came, then the appetizers but no wine. Other tables were seated after us and had their wine immediately. When the croquettes arrived, I asked what type of meat was inside. The waiter did not know. I have an allergy so asked him to check. He finally came back and let us know what was in the coquette. Still no wine and the waiter never came back at all for the rest of the dinner. I had to ask a lovely busser about the wine. She brought it to us finally after we were sitting for about 30 minutes. Someone else brought the food and finally removed the dishes. The paella was extremely salty, and the meat was basically gristle. I would not recommend this restaurant. The treatment we received was terrible compared to the other guests. I even showed the host our reservation after being seated and he put his hands up saying he didn’t know.
We actually have never been treated like this in a restaurant. We go out in a regular basis and are very polite people. We didn’t complain but felt so poorly treated.